viernes, 10 de marzo de 2017

Descubriendo el tesoro de Tomares




Si aún no ha tenido oportunidad de visitar la exposición “Descubriendo el tesoro de Tomares”, ya es hora de acercarse al Arqueológico.




En 2016, unos obreros que trabajan en Tomares encuentran casualmente en una zanja unas ánforas llenas de monedas romanas…





Ayuntamiento de Tomares, el SEPRONA de la Guardia Civil y la Junta de Andalucía intervienen rápida y eficazmente y protegen este importante descubrimiento arqueológico.





El tesoro se deposita en el Museo Arqueológico de Sevilla, en el parque de María Luisa.






Son más de 50.000 monedas…




que se guardaban en en diecinueve ánforas






Las monedas fueron acuñadas allá por el año 300 d.c. y en ellas se representan, como aquí, diversos emperadores:





Trabajos de catalogación y limpieza de las monedas







El tesoro no hace ni un año que se encontró, por lo que aun falta mucho de catalogación, restauración, etc









La exposición permite documentarse sobre la época, otros descubrimientos similares, etcétera


La sala del tesoro de Tomares está frente por frente a la del tesoro del Carambolo, visita también imprescindible.



Y por supuesto antes de marcharse del Arqueológico, no dejar de ver alguno de los impresionantes mosaicos o esculturas romanas.






miércoles, 18 de enero de 2017

ÉCIJA. Los Conjuntos Históricos protegidos de la provincia de Sevilla (IV)




La localidad de Écija se encuentra a noventa y cuatro kilómetros de Sevilla, cuenta con una extensión cercana a 1.000 metros cuadrados, siendo el municipio más extenso de la provincia y está a 110 metros sobre el nivel del mar. La población está en torno a 40.000 habitantes. 



Popularmente se habla de Écija como la sartén de Andalucía; de los bandoleros conocidos como los siete niños de Écija, pero lo cierto es que Écija es una importante ciudad que cuenta con un a historia interesantísima y un impresionante conjunto histórico-artístico.




Tres momentos históricos destacan sobre todo la época romana; Al-Andalus; y la Écija barroca. El reconocimiento moderno de la ciudad histórica como conjunto histórico-artístico se produce mediante el Decreto  1802/1966, de 16 de junio, del que se cumplieron el año pasado los 50 años. Fue tras Carmona, Sevilla y Estepa el cuarto municipio de la provincia declarado conjunto histórico artístico. Esto decía la parte expositiva del Decreto 1802/1966:

Écija, una de las poblaciones andaluzas más bellas, famosa por los magníficos palacios, por sus inmuebles y esbeltas torres y espadañas, ha conservado todo su carácter de ciudad barroca y dieciochesca. Por su situación topográfica tuvo siempre gran importancia, convirtiéndose en centro mercantil de una gran zona, favorecida por la vía fluvial y su proximidad a la capital de la provincia. Primitivamente estuvo rodeada de murallas de cuyo recinto se conservan las torres llamadas albarranas y alcázares en las antiguas puertas de la ciudad, así como algunos lienzos en cuya. fabricación se ve la labor romana Quedan algunos vestigios del circo, y producto de excavaciones, un magnífico mosaico existente en la Sala Capitular del Ayuntamiento y la cabeza de Germánico en el Museo Arqueológico, así como otras piezas de excepcional interés.

Ofrece Écija monumentos medievales de la categoría del Palacio Mudéjar y la Clausura del Convento de Santa Teresa; templos como el de Santa Cruz edificado en el siglo XVII sobre cimientos de otro de estilo mozárabe, de cuya fabrica quedan interesantes restos del patio claustrado, destacando en ella su sarcófago del siglo IV, de puro estilo bizantino verdadera joya de arte, y buenos trabajos de orfebrería española; el de Santiago, notable ejemplar gótico del siglo XV; eI de Santa María de la Asunción; los de Santa Bárbara y San Gil; las Iglesias de Nuestra Señora del Carmen, la de la Victoria. la de la Concepción de Nuestra Señora y tantos otros cuyas torres, campanarios y espadañas han dado tanto renombre a la ciudad.

Presenta también Écija algunos magníficos ejemplares de la arquitectura civil en el barroco español, como sus palacios de suntuosas fachadas de gran riqueza. Ornamental, tales como el de !os Marqueses de Peñaflor ya declarado Monumento Histórico Artístico; el de los de Benamegí; Santaella, Villaseca y sus innumerables casas de portadas decoradas, amplias caballerizas y notables escaleras, todas ellas exponentes de su importancia histórico artística.


En el conjunto de ese impresionante repertorio histórico artístico de Écija podemos considerar que la joya de la corona lo forma los inmuebles que han sido declarados Monumentos Históricos Artísticos en la anterior denominación o Bienes de Interés Cultural en la actual.  Ésta es la relación de dichos inmuebles y la norma y fecha de declaración:

-Decreto 3 de junio de 1931, Convento de las Teresas











-Decreto 347/1962, de 8 de febrero, Casa de los Marqueses de Peñaflor en Ecija (Sevilla).



-Real Decreto 434/1983, de 25 de enero, iglesia de Santiago, en Écija










-Decreto 140/1994, de 21 de junio, el Palacio de los Condes de Valverde, (Benamejí)











-Decreto 120/2002, de 2 de abril, Iglesia del antiguo Hospital de la Concepción (Vulgo Hospitalito)









-Decreto 497/2008, de 11 de noviembre, iglesia de la Limpia Concepción de Nuestra Señora y la portada del antiguo convento de los Carmelitas Descalzos









-Decreto 375/2009, de 17 de noviembre, Convento de la Santísima Trinidad y Purísima Concepción «Las Marroquíes», en Écija (Sevilla).


















Otros de los inmuebles de Écija que tienen la consideración de  Bien de Interés Cultural son los lienzos de muralla, torreones y torres albarranas repartidos por todo el casco antiguo, conforme a la previsión de la Disposición Adicional segunda de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español. Ésta, se remite al Decreto de 22 de abril de 1949, que disponía que todos los castillos de España quedaban bajo la protección del Estado y mandataba a la Dirección General de Bellas Artes a realizar un inventario gráfico y documental de los referidos castillos.

 El Decreto del 49 hablaba de los castillos “cualquiera que sea su estado de ruina”, por lo que se ha entendido que se incluía a castillos propiamente dichos, recintos amurallados, bastiones, baluartes, torres de haciendas, cortijos y otras que tenían funciones defensivas, lienzos de murallas, etcétera.





Como hemos expuesto, la nómina de monumentos de Écija es impresionante. Este página web de la Junta de Andalucía es un buen instrumento para profundizar en este conjunto patrimonial. La web hace un repaso exhaustivo sobre la arquitectura ecijana según este índice:

·        Nobleza y arquitectura  
·        Edificios públicos
·        Arquitectura para la defensa
·        Arquitectura de la fe
·        Ciudades en la ciudad
·        Viviendo lo cotidiano
·        Devociones en la calle
·        Edificaciones en la campiña
·        Color en la arquitectura
·        Arquitectura del agua

Desde nuestro punto de vista, es muy importante la presencia en Écija de Casas Palacios de familias nobles y casas señoriales por varios motivos: desde el punto de vista estético son en general hermosas construcciones barrocas; desde el punto de vista histórico nos habla de la nobleza terrateniente y de la importancia de la propiedad de la tierra y de la agricultura en Écija. Ya nos hemos referido a los palacios de Peñaflor y Benamejí, pero la relación es extensísima. Citemos algunos, en primer lugar éstos que son residencias particulares:

   Casa Palacio de Cárdenas
Casa Palacio de Valdehermoso
                                          

                                       Casa Palacio de Aguilar


   Pero también otros que son sedes de organismos públicos, como por ejemplo:


         Biblioteca municipal


                                 Archivo Municipal

















                                                                                         
           Sede de la UNED y Escuela Oficial de Idiomas










Hace unos pocos años el centro neurálgico de Écija, la plaza de España o "El Salón" como se le conoce, sufrió una importante transformación, construyéndose en su subsuelo un aparcamiento subterráneo. He escuchado opiniones diversas sobre esta obra pero lo que nos interesa es que con motivo de las obras se encontraron diversos restos arqueológicos árabes y romanos, entre ellos una escultura que me enamoró cuando la vi expuesta en el Museo Municipal, que está en el palacio de Benamejí.


Ésta es la estatua que se encontró en las excavaciones.










Y ésta es la estatua ya restaurada. La hipótesis más probable es que se trate de una copia romana, siglo IV d.C. de un prototipo de estatua que en su original griego se atribuía a Cresilas o Policleto. Hay tres modelos de estatuas de amazonas. De los dos primeros sólo se conservan una copia en museos de Roma. Del tercer modelo (al que corresponde esta estatua) se conservan cuatro ejemplares; en Berlín, Copenhague, Nueva York... y Écija. En esta web puede verse cómo se encontró y restauró la amazona ecijana.


Uno de los elementos patrimoniales más relevantes de Écija es su conjunto de torres, espadañas y conventos, especialmente sus torres que constituyen su famoso y hermoso skyline barroco. Siguiendo la publicación LA CIUDAD REPRESENTADA: Plazas y Torres Barrocas, Consejería de Cultura, Sevilla, 2009


Iglesia de Santiago

Si existe un elemento único y característico que identifica y singulariza a la ciudad de Écija, éste es sin duda el conjunto formado por sus torres parroquiales y conventuales, auténticos hitos arquitectónicos convertidos en verdaderos protagonistas del paisaje urbano que determinan su perfil. Contempladas en la distancia, las torres de Écija destacan sobre el caserío por sus mayores proporciones, ornato y esbeltez; pero al mismo tiempo, el espectador queda sorprendido por el gran número de espadañas, torreones de palacios y miradores domésticos que salpican el horizonte y otorgan a la ciudad un sello único y barroco.



Al igual que los suntuosos templos que las acompañan, las torres y
Iglesia de Santa María
campanarios eran verdaderos símbolos de la fe y religiosidad de la sociedad que las hizo posible. Por este motivo, y pese a tratarse de construcciones realmente costosas y gravosas para la economía de parroquias y conventos, no se reparó en gastos a la hora de levantarlas. Bien es cierto que este importante alarde constructivo no debió estar exento de cierta rivalidad entre las instituciones religiosas de la ciudad.


Iglesia de San Juan

Por otro lado, además de servir para llamar con sus campanas a la oración de los fieles, las torres cumplían la misión de avisar a la población en caso necesario. Además eran utilizadas como atalayas privilegiadas donde colocar candelas y luminarias, o desde las que lanzar cohetes y fuegos artificiales durante las fiestas y celebraciones.

Las torres de Écija poseen unas características generales comunes que se repiten en la mayor parte de los ejemplos conservados y que les otorgan una morfología y uniformidad destacable. El primer cuerpo, llamado caña, suele ser esbelto y liso; sobre él se superponen campanarios decrecientes, con plantas de variadas formas, que algunos historiadores han relacionado con las experiencias sobre arquitecturas efímeras. Tradicionalmente construidas a base de ladrillo en limpio, las torres pueden presentar en ocasiones un basamento pétreo, construido en piedra caliza de Estepa.
Iglesia de San Gil
Este mismo material, combinado con la decoración de azulejos, se utilizó para crear cornisas, recercados y adornos de balcones y arcos, así como numerosos remates y pináculos que refuerzan el espíritu ascensional de estas construcciones. En este sentido, todas ellas continúan la fórmula acuñada en el siglo XVI por el arquitecto renacentista Hernán Ruiz II en la Giralda de Sevilla, a quien también se debe la torre de la parroquia ecijana de Santa Cruz.
Durante los siglos XVII y XVIII, y sobre todo tras el terremoto de
Iglesia de Santa Cruz
1755, los creadores de las torres que hoy contemplamos en Écija reinterpretaron este modelo sevillano, alterando sus proporciones y el número de los cuerpos, pero también incrementando los valores decorativos, al lograr importantes resultados de expresividad y riqueza barroca. Todo ello se consiguió gracias a una inteligente combinación de ladrillo, piedra, azulejería, estuco y pintura, materiales que llegaron a proporcionar a estas torres suntuosos efectos de colores y texturas, acentuados por los reflejos de la luz del sol. Tales efectos debieron ser realmente espectaculares en su época, si pensamos que una parte significativa de estos materiales se hallaban, además, recubiertos de una abigarrada policromía, de la que formaba parte el pan de oro. Todo este conjunto ornamental, además de marcar las líneas fundamentales de arcos, cornisas y pilastras, reforzaba el cromatismo de las torres y aumentaba la sensación de verticalidad de los campanarios.
Hemos mostrado una representación de estas torres, cuya información puede ampliarse en el enlace antes indicado, pero también en las web de turismo de Écija y de la Junta de Andalucía. La oficina de turismo de Écija y el Museo Municipal comparten el mismo edificio, el hermoso Palacio de Benamejí






Es interesante consultar con la oficina de turismo y la web municipal las visitas guiadas a Écija y los horarios de apertura de los monumentos. La opción de pernoctar al menos una noche puede resultar muy interesante, incluso combinar un día laborable y un día de fin de semana.


Podríamos estar horas hablando del patrimonio de Écija, pero no es el objetivo de este trabajo. Lo mejor sin duda es conocer dicho patrimonio in situ. Para finalizar, me gustaría dedicar esta entrada a mi padre, que este año hará 90 desde que nació en esta hermosa localidad astigitana.

Todas las fotografías que se exponen son mías, a excepción de la del escudo de Écija, la del grabado antiguo y del plano que son tomadas de la web del Ayuntamiento y la de la amazona herida de la excavación, tomada del Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico.


Otras entradas de la serie Los Conjuntos Históricos protegidos de la provincia de Sevilla


domingo, 1 de enero de 2017

ESTEPA. Los Conjuntos Históricos protegidos de la provincia de Sevilla (III)


Vista general de Estepa


El municipio de Estepa pertenece a la Sierra Sur de Sevilla. Se sitúa en la ladera del cerro de San Cristóbal. Tiene una extensión de unos 190 km2 y está a 604 metros sobre el nivel del mar. Dista 110 km de la ciudad de Sevilla y cuenta con cerca de 12.000 habitantes.



Ciudad en ladera en forma de media luna. La estructura de la trama urbana es radioconcéntrica. Las arterias radiales, en pendiente, siguen los trazados de los antiguos caminos que relacionaban el recinto amurallado con la campiña. Las vías concéntricas se adaptan a la topografía, siguiendo las curvas de nivel. El parcelario muestra el carácter típico medieval organizado de forma alineada y con extensión alargada y estrecha. Las manzanas son cerradas, casi rectangulares, más pequeñas y regulares en la zona alta, y su superficie y forma cambia según la cota del terreno, siendo mayores y más irregulares según se desciende por la ladera del cerro.

La tipología dominante es la de la vivienda unifamiliar entre medianeras, con dos piezas por planta a fachada, triple crujía, sin patio en crujía central y con patio trasero marginal.
La tipología está marcada también por la altitud, en la parte alta se encontraban construcciones de dos plantas más granero, en cambio en la parte más baja del núcleo se localizaban edificaciones de una sola planta con soberao.
El material más usado es la piedra franca, propia del lugar y las cubiertas de tejas.

El nombre de Estepa está fuertemente ligado a la industria del mantecado, máxime en estas fechas, y es obvia la importancia de esta dulce industria, pero Estepa es mucho más y su conjunto histórico (dejando al margen a la ciudad de Sevilla), fue el segundo de la provincia declarado conjunto histórico artístico, tras Carmona.


Vista de Estepa

Esto decía la parte expositiva del Decreto 1643/1965, de 3 de junio, por el que se declara conjunto histórico artístico la ciudad de Estepa:


 En el camino de Sevilla a Granada, en un pintoresco emplazamiento, dentro del lugar que ocupaba la antigua Astapa-emula de las glorias de Numancia y Sagunto-, Estepa ofrece como sıngular ejemplo de una ciudad que ha sabido mantener a través de los tiempos las muestras y vestigios de los pueblos y civilizaciones que por ella pasaron. Así, los numerosos descubrimientos arqueológicos romanos y preromanos realizados en su término; los restos de su recinto amurallado con las ruinas de su castillo y su torre de Homenaje;  la ıglesıa gótica de Santa María y las barrocas del Carmen, de hermosa portada de piedras y Jaspes de diversos colores; la de los Remedios, con bello camerín de ricas yeserias y mármoles de Benamejí y Cabra, y en la cima del cerro de San Cristóbal las de Santa Clara y de San Francisco, sin olvidar la que en el centro de la ciudad alberga a su excelsa patrona: la de la Asunción.             
AI lado de este impresionante conjunto religioso destaca también la arquıtectura urbana, que hace de Estepa un típico pueblo andaluz dieciochesco con casas tan interesantes como la que forma esquina a las ca1les de Marqués de Paradas y de La Amargura y La solariega de los Marqueses de Cerverales  también de estilo barroco. Sobre todo ello se alza con elegancia que nada tiene que envidiar a las de la vecına Écija, la Torre de La Victoria, recıentemente declarada monumento histórico artístico                         

Como nos ha indicado el anterior Decreto, el primer inmueble que se declaró monumento histórico artístico en Estepa fue la Torre de La Victoria, mediante el Decreto de 23 de diciembre de 1955.


Torre de la Victoria junto a su desparecida iglesia
Señala dicho Decreto que: 
"La torre de la Victoria, de Estepa (Sevilla), construida entre los años mil setecientos sesenta y mil setecientos sesenta y seis según la inscripción en la lápida conmemorativa que ostenta uno de los frentes del primer cuerpo de la torre, es un bello ejemplar de arte barroco de ladrillo limpio, ricamente moldurado y tallado, compuesta de cinco cuerpos con pilastras almohadilladas los dos primeros, columnillas abalaustradas en el tercero y rematando el conjunto una columna cuyo fuste se compone de tercios estriados salomónicos. Sus huecos tienen ricas guarniciones de portaditas y marcos de piedra blanca, formando todo ella un conjunto elegante y de gran riqueza decorativa."

Fotografía actual de la torre, ya sin iglesia
También se cita en el Decreto 1643/1965 como uno de los monumentos civiles más destacados de Estepa la casa de los Marqueses de Cerverales, inmueble que fue declarado monumento histórico artístico mediante el Real Decreto 3453/1983, de 7 de diciembre.  

Palacio Marqueses de Cerverales

Según la web del titular del palacio:

El Palacio del Marqués de Cerverales es el edificio civil más importante de la ciudad de Estepa. Fue finalizado en 1756. El Palacio sigue siendo residencia de los descendientes de este marquesado y se encuentra en un inmejorable estado de conservación

 La fachada es de lámina de piedra de dos plantas, por las que entronca con el estilo ubetense. En el cuerpo inferior se abren cuatro vanos que llegan a ras de tierra, flaqueadas por pilastras que sostienen una cornisa donde descansan los cuatro vanos superiores, formando una estructura geométrica casi neoclásica.

   Los ventanales superiores se coronan con frontones partidos, en cuyo vértice abierto se aloja una especie de linternuela de piedra. La fachada se remata con una cornisa sencilla y no muy pronunciada, que se interrumpe en el centro por una figura alegórica que corona la portada.

   Esta ocupa las dos plantas y llega a sobresalir de la fachada del edificio por la mencionada imagen superior. En su parte inferior, está enmarcada por columnas salomónicas exentas que soportan unos capitales genuinamente barrocos. En el centro, se abre un balcón, en cuyo voladizo se labran tres sirenas como si lo soportasen.

Patio del palacio

 El patio cuenta con fuente central y doble arcada de medio punto, cuya galería inferior está sostenida por fustes de piedras con capiteles toscanos, mientras que la superior está cegada y convierte a las columnas en pilastras. En medio de la antigua curva del arco, se abren unos sencillos vanos a modo de balcones para iluminar el corredor o la antigua galería.

El monumento religioso más importante de Estepa es la iglesia de la Anunciación y así lo considera el Decreto 108/2001, de 30 de abril, por el que se declara Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, la iglesia de Santa María la Mayor de la Asunción de Estepa (Sevilla). Esto dice el BOJA

La Iglesia de Santa María la Mayor de la Asunción, también denominada Iglesia de Santa María la Mayor y Matriz y de Santa María del Castillo, es el inmueble de más ricos valores históricos conservad en Estepa (Sevilla). Establecida tras la conquista de la ciudad en 1240, su fábrica gótica pertenece a dos momentos claramente diferenciables, constituyendo un buen ejemplo de procesos de renovación arquitectónica no culminados.


Emplazada en el Cerro de San Cristóbal, en la cota más alta y de más antiguo poblamiento, personaliza el paisaje de Estepa y anuncia los valores históricos de la localidad.

Iglesia Santa María la Mayor
Otro de los bienes inmuebles de Estepa que tienen la consideración de  Bien de Interés Cultural es el recinto amurallado y la Torre del Homenaje, conforme a la previsión de la Disposición Adicional segunda de la Ley 16/1985, de 25 de junio, del Patrimonio Histórico Español. Ésta, se remite al Decreto de 22 de abril de 1949, que disponía que todos los castillos de España quedaban bajo la protección del Estado y mandataba a la Dirección General de Bellas Artes a realizar un inventario gráfico y documental de los referidos castillos.
Recinto amurallado

 El Decreto del 49 hablaba de los castillos “cualquiera que sea su estado de ruina”, por lo que se ha entendido que se incluía a castillos propiamente dichos, recintos amurallados, bastiones, baluartes, torres de haciendas, cortijos y otras que tenían funciones defensivas, lienzos de murallas, etcétera.
Torre del Homenaje
Mediante Resolución de 19 de agosto de 1996, de la Dirección General de Bienes Culturales, por la que se resuelve inscribir con carácter genérico en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz la Iglesia de Ntra. Sra. de los Remedios. Esta figura de protección es similar a la de los Bienes de Interés Cultural. Esto decía el BOJA:

Retablo


“La Iglesia de Ntra. Sra. de los Remedios de Estepa se ubica dentro del casco histórico, en la plaza de su mismo nombre. Presenta planta de una sola nave con capillas adosadas, presbiterio y camarín de planta octogonal, bajo el cual se aloja la sacristía. Contigua a ésta, en el lado del Evangelio, se sitúa el hueco de escalera de acceso al camarín y el despacho parroquial. La nave, que presenta coro alto a sus pies, se cubre mediante una bóveda de cañón rebajada, con arcos fajones y lunetos. La tribuna de coro se apoya en una triple arcada con columnas de jaspe rojo. El presbiterio se encuentra separado de la nave por medio de un gran arco total trilobulado y su cubierta se resuelve mediante bóveda semiesférica que apoya en cornisa mixtilínea. Adosado al muro del presbiterio se sitúa el camarín, en cuya parte inferior se ubica la sacristía. A ella se accede a través de las puertas laterales del Retablo Mayor. 
Imagen del camarín








               Imagen del camarín



Esta estancia, de planta octogonal, presenta exedras en cada uno de sus lados decorados con rocalla dorada y estípites. El camarín, de planta octogonal, ostenta en cada lado dos grandes estípites de rica ornamentación, entre los que se sitúan esculturas de arcángeles y santos, además de relieves con escenas de la vida de Jesús y María. Este espacio se cubre con cúpula de media naranja de ocho plementos, decorada con pinturas alusivas a los Padres de la Iglesia y Evangelistas. En la fachada de los pies se sitúa la única portada que posee el templo. Está ejecutada en piedra y se compone de vano adintelado flanqueado por pilastras cajeadas de orden toscano que soportan un frontón partido, en cuyo centro se sitúa un balcón. La fachada queda rematada con espadaña compuesta por vano de medio punto entre pilastras y frontón triangular.”

Hasta aquí los bienes inmuebles con tipología monumental que han sido declarados hasta la fecha Bienes de Interés Cultural en Estepa. Pero hay muchos más edificios interesantes. Si nos fijamos en lo que decía el Decreto 1643/1965, podíamos citar las siguientes iglesias:
                                                                          Del Carmen










                                 



Entre los edificios civiles se puede señalar:

El antiguo pósito municipal                                         Casa esquina a calle Amargura






Estepa cuenta con una oficina de información turística en la Plaza del Carmen en el que, entre otras actividades, se gestionan visitas guiadas y se gestiona el conjunto monumental del Cerro de San Cristóbal. Estepa cuenta además con un Museo Arqueológico; un Museo Sacro, en la Iglesia de Santa María; además de un Museo del Mantecado y otro del Anís
El ya citado varias veces Decreto 1643/1965 también hacía referencia a los importantes yacimientos arqueológicos de Estepa.  Mediante Resolución de 12 de abril de 2006, la Dirección General de Bienes Culturales, resuelve inscribir colectivamente, con carácter genérico, en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz, 43 yacimientos arqueológicos del término municipal de Estepa. Esto decía el BOJA:


Este conjunto de yacimientos representa la memoria histórica de la localidad de Estepa y su territorio, comprendiendo una secuencia cronológica y cultural que va desde la Prehistoria Reciente hasta época contemporánea. Destacan por su número y características los asentamientos de época romana, los yacimientos protohistóricos por su diversidad y el poblado prehistórico por ser el único rastro de habitación de estas características que se ha conservado en el término.


Ésta es la tercera entrada dedicada a los Conjuntos Históricos de la provincia de Sevilla, tras la primera, de carácter introductorio y la segunda dedicada a Carmona.